La legislación, conocida como la “Big, Beautiful Bill” aprobada recientemente en el Congreso, por el presidente Donald Trump y aprobada por el Congreso aumentó el monto del Crédito Tributario por Hijo (CTC), pero también endureció los requisitos para reclamarlo, dejando fuera del beneficio a millones de niños ciudadanos estadounidenses con padres indocumentados.
Endurecen requisitos: ahora también uno de los padres debe tener Seguro Social
Hasta ahora, para reclamar el CTC, el requisito era que el menor tuviera un número de Seguro Social válido. Sin embargo, la ley firmada el 4 de julio por Trump agrega una nueva condición: el padre o madre que declara impuestos también debe tener un número de Seguro Social válido.
Esto afecta directamente a familias de estatus migratorio mixto —es decir, donde los hijos son ciudadanos o residentes permanentes, pero los padres son inmigrantes indocumentados que presentan impuestos con un ITIN.
“Se le quitará la elegibilidad al Crédito Tributario por Hijo a niños que son ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes debido al requerimiento de que uno de sus padres tenga un número de Seguro Social”, explica un análisis del Center on Budget and Policy Priorities (CBPP).
Según estimaciones del Migration Policy Institute, esta medida afectará a cerca de 2 millones de niños.
¿Qué cambió con la nueva ley?
El objetivo principal de esta ley fue hacer permanentes varios cambios tributarios aprobados temporalmente durante el primer gobierno de Trump. Entre ellos, se incluye un aumento en el monto del Crédito Tributario por Hijo:
- El nuevo monto máximo del CTC será de $2,200 por menor.
- De ese total, hasta $1,400 serán reembolsables (es decir, se pueden recibir como cheque o depósito si no se debe impuestos).
- Este monto se ajustará cada año con la inflación.
Familias de bajos ingresos siguen sin acceso completo al beneficio
A pesar del aumento, no se corrigió un problema estructural que afecta a millones de familias trabajadoras de bajos ingresos, muchas de ellas inmigrantes.
La ley mantiene el requisito de que los padres deben haber ganado al menos $2,500 al año para reclamar el crédito, y limita el reembolso al 15% de sus ingresos laborales.
Esto quiere decir que las familias más pobres reciben menos dinero o incluso nada, aunque tengan hijos que cumplen todos los requisitos.
“Los 17 millones de niños que actualmente no obtienen los $2,000 del Crédito Tributario por Hijo porque los ingresos de sus familias son muy bajos, no recibirán nada del aumento de $200”, señala el CBPP.
Ejemplo de cómo afecta a una familia trabajadora
El CBPP dio un ejemplo claro del impacto desigual:
“Un padre o madre soltero con dos hijos que gana $16,000 al año como ayudante de salud no obtendrá un crédito adicional y terminará con un monto del crédito por hijo equivalente a la mitad del que recibirán familias de ingresos más altos y con dos hijos, para quienes el crédito total subirá a $4,400″.



