El pasado noviembre, en medio de un operativo federal de control migratorio en Carolina del Norte, la Fiscalía General del Estado advirtió a la comunidad sobre posibles estafas relacionadas con la inmigración.
La alerta señaló que los estafadores promocionan sus servicios en redes sociales, falsifican documentos y utilizan inteligencia artificial (IA) para suplantar a abogados reales y simular videollamadas que se asemejan a audiencias judiciales o entrevistas migratorias.
Estos casos ponen de relieve cómo las estafas migratorias han evolucionado y recurren a tecnologías cada vez más sofisticadas para engañar a las personas
Mary Armistead, directora del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes y Refugiados del NC Justice Center, dijo a Enlace Latino NC que este tipo de estafas que utilizan tecnología e IA han aumentado.
“Esa fue, precisamente, una de las razones por las que quisimos elaborar un recurso más completo, con el fin de ayudar a las personas a entender en qué consisten dichas estafas”, dijo Armistead.
El recurso, una guía de ocho páginas, se publicó el 14 de octubre, en inglés y español.
Cómo la tecnología ha transformado las estafas migratorias
Según Armistead, el uso de la IA ha permitido a los estafadores crear sitios web falsos y hacerse pasar por profesionales del derecho con mayor rapidez y a mayor escala.
“Hemos observado que hay personas que crean sitios web falsos para hacerse pasar por abogados de inmigración; para ello, simplemente recurren a la inteligencia artificial, que genera estos sitios con una rapidez y a una escala que nunca antes habíamos visto”, dijo Armistead.
Con estas herramientas, los estafadores pueden suplantar la identidad de abogados de inmigración legítimos y publicar anuncios con vídeos manipulados mediante IA, conocidos como deepfakes. En ellos, prometen garantizar la ciudadanía, obtener permisos de trabajo o acelerar la tramitación de visas, cuando en realidad no están realizando ningún trámite.
Diferencias entre estafas tradicionales y estafas tecnológicas
Esta modalidad presenta diferencias con los esquemas de fraude tradicionalmente asociados a los llamados “notarios”, quienes ofrecen servicios migratorios sin contar necesariamente con la formación jurídica requerida para ejercer la abogacía en el país.
“En el pasado, los ‘notarios’ realmente prestaban servicios, aunque carecían de los conocimientos jurídicos necesarios. Esto constituía, sin lugar a dudas, el ejercicio ilegal de la abogacía. […] Hoy en día, sin embargo, esto rara vez ocurre. Si bien todavía se producen casos de ejercicio ilegal de la abogacía, es más frecuente que los estafadores simplemente afirman estar gestionando la documentación necesaria, como completar formularios, cuando, en realidad, cobran honorarios sin realizar absolutamente nada”, dijo Armistead.
Otra diferencia es que ahora los estafadores inventan tarifas migratorias y afirman que las víctimas deben pagar ciertas cantidades al gobierno federal.
Aprovechando la confusión generada por los constantes cambios regulatorios, la experta comentó que los estafadores les dicen a las víctimas que deben pagar miles de dólares al gobierno federal para evitar sanciones o acelerar sus casos.
¿Cuáles son las red flag que pueden ayudar a identificar una estafa?
Para ello, la guía ofrece consejos muy concretos sobre los aspectos a los que prestar atención. Entre las principales señales de alerta, o red flags, expuestas por la abogada y el recurso del NC Justice Center destacan:
- Métodos de pago informales o sospechosos: Un abogado o representante legal legítimo no solicitará transferencias a través de aplicaciones de uso personal como Venmo o Cash App.
- Promesas y garantías de éxito: En el sistema de inmigración de Estados Unidos no existen los riesgos cero ni los resultados garantizados al 100%. Si alguien promete con total certeza obtener un estatus legal o asegura plazos exactos (por ejemplo, afirmar que el trámite estará listo en cinco meses), es un claro indicio de fraude.
- Falta de contrato de representación (retainer): Un proveedor legal ético, especialmente si cobra honorarios, siempre hará firmar un acuerdo o contrato por escrito para sus servicios. Si solicitan dinero sin un contrato de por medio, es una señal de alerta.
- Logotipos oficiales alterados: Los estafadores suelen modificar ligeramente los logotipos institucionales en notificaciones falsas para simular su autenticidad. La guía incluye imágenes de los logotipos oficiales auténticos para que las personas puedan compararlos.
La experta advirtió que las víctimas raramente descubren el engaño al momento, sino meses o años después, cuando reciben notificaciones judiciales graves.
“La gente no se da cuenta de que es una estafa hasta que le sucede algo malo en su caso de inmigración. Piensan legítimamente que están viviendo en el país con residencia permanente o con su caso cerrado, y de repente reciben por correo un documento que dice que tienen una orden de deportación en ausencia”, explicó Armistead.
Cómo denunciar un fraude de forma segura
La guía indica que es seguro reportar estos delitos ante el Departamento de Justicia de Carolina del Norte (NCDOJ) o ante el NC State Bar, si la estafa involucra a un abogado con licencia.
“Estamos muy seguros de que no habrá consecuencias migratorias negativas por denunciar ante esas entidades en particular”, dijo Armistead.
Por el contrario, la especialista recomendó cautela antes de acudir a las autoridades policiales locales debido a la presencia de convenios 287(g) en el estado.
“Lamentablemente, existen riesgos para los inmigrantes al denunciar cualquier delito. En Carolina del Norte tenemos acuerdos 287(g) entre la policía local e ICE para ayudar a identificar a personas indocumentadas. Por eso, los recursos citados en nuestra documentación son los lugares más seguros para denunciar; además, aconsejo hablar con un abogado de inmigración”, agregó.
Una carga injusta, pero necesaria
Para finalizar, Armistead expresó su frustración por que la responsabilidad de mantenerse alerta recaiga directamente sobre la comunidad inmigrante, que ya enfrenta un clima constante de temor y retórica hostil.
“Es muy frustrante que los propios inmigrantes tengan que estar tan en guardia y tan atentos a estas estafas cuando ya viven en un entorno de miedo y trauma continuos”, dijo.
“No queremos que piensen que en el NC Justice Center nos parece bien que esta carga recaiga sobre sus hombros; desafortunadamente, es la realidad en la que vivimos y la gente necesita estar atenta para evitar ser victimizada”, agregó la experta.

