El aumento del precio de la gasolina en Estados Unidos tiene consecuencias directas en las economías locales: afecta a los pequeños negocios, a los trabajadores independientes y a los consumidores.

Es el caso de Marcelo, quien tiene una empresa de jardinería en la ciudad de Asheville, al oeste del estado. Ayer cargó 70 dólares de gasolina en su camioneta, su principal herramienta de trabajo. “No llené ni medio tanque, antes, con 65 dólares podía llenar el tanque completo”, contó a Enlace Latino NC.

El galón de gasolina en Carolina del Norte pasó de 2,69 dólares en febrero a 3,95 en abril, una suba de más de un dólar en menos de dos meses, según datos de la Asociación Americana del Automóvil (AAA, por sus siglas en inglés).

A nivel nacional, el precio superó los 4 dólares por primera vez desde 2022.

“Nos está afectando, pero por ahora yo no quiero aumentar mis precios porque la gente también está en una situación difícil”, dice Marcelo, quien llegó a Asheville hace más de 24 años.

Detrás del alza está la guerra declarada por Estados Unidos contra Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, una ruta por la que circula el 20% del petróleo que se consume en el mundo.

Mientras el conflicto no parece tener un fin claro, las economías locales pagan un precio alto para poder seguir en pie.

“Trato por ahorita de mantener mis precios para ayudar a la comunidad. Pero si las cosas siguen así de difíciles, voy a tener que subirles un poquito a todos”, se resignó Marcelo.

En Carolina del Norte, el costo adicional por el aumento de la gasolina se estima en 357,9 millones de dólares al mes, unos 39 dólares adicionales por persona en edad de conducir, según el Instituto de Política Fiscal y Económica (ITEP, por sus siglas en inglés).

camioneta cargando gasolina en una estación de Shell en Carolina del Norte
Para muchos trabajadores latinos de jardinería en el oeste de Carolina del Norte, la camioneta es su principal herramienta de trabajo. Con el galón de gasolina cerca de los 4 dólares, llenarla cuesta casi el doble que hace un año. Foto: Patricia Serrano / Enlace Latino NC.

El costo para los food trucks

Macario Jiménez maneja cada mañana 45 minutos desde su casa hasta Brevard, donde estaciona Sabora, su food truck de hamburguesas y sándwiches, en la entrada del Bosque Nacional Pisgah. Allí trabaja de jueves a martes, junto a cuatro empleados.

Antes del comienzo de la guerra de Irán, Jiménez estima que por semana el costo de gasolina de su negocio era de 120 dólares. Hoy ese costo aumentó a 185 dólares.

No es el único aumento que debe afrontar: El gas propano para cocinar subió 50 centavos por galón. Y también aumentó la caja de tomates, que hoy paga a 70 dólares.

“Es una locura”, dijo Jiménez en entrevista con Enlace Latino NC. Y contó la decisión que tomó para afrontar esta suba de insumos:”Ayer decidí subir 50 centavos cada sándwich. No me quedaba otra opción”.

“Ahorita no gano nada”

Vladimir Marto abrió Maíz y Amor a principios de año. Es un food trailer que nació de una idea sencilla, pero poderosa: combinar el amor y la cocina. Para ello importa maíz azul y amarillo directamente desde México (a través de un convenio con la empresa Masienda). Las recetas son las de su madre y las de su suegra. Recetas que han pasado de generación en generación y que ahora lleva en su food truck a distintos lugares de Asheville.

Vladimir Marto, dueño del food trailer Maíz y Amor, junto a su familia en Asheville, Carolina del Norte. Marto, chef de formación y originario de México, abrió el negocio a principios de 2026. Maíz y Amor se especializa en comida mexicana a base de maíz importado, con recetas familiares. El negocio enfrenta el impacto del aumento de la gasolina y el alza en el costo de los productos. Foto: Patricia Serrano
Vladimir Marto, dueño del food trailer Maíz y Amor, junto a su familia en Asheville, Carolina del Norte. Marto, chef de formación y originario de México, abrió el negocio a principios de 2026. Maíz y Amor se especializa en comida mexicana a base de maíz importado, con recetas familiares. El negocio enfrenta el impacto del aumento de la gasolina y el alza en el costo de los productos. Foto: Patricia Serrano

Marto es chef de formación, estudió en el colegio comunitario AB Tech (en Asheville) y trabajó como chef ejecutivo y corporativo antes de decidir, por primera vez, animarse a su propio restaurante.

Justo lo hizo en uno de los momentos más complicados para la industria:

“Uno quisiera tener la bola de cristal y ver qué viene en los próximos meses”, contó Marto a Enlace Latino NC. “Pero la vida es así; uno no puede predecir nada. Tenemos que ir aprendiendo y solucionando conforme pasan los días.”

Desde que empezó la guerra con Irán, los costos operativos de su negocio se dispararon:

El tomate Roma, básico para las salsas y el pico de gallo, pasó de 25 dólares la caja en diciembre a 70 dólares en abril. El maíz importado subió de 90 dólares por 50 libras a entre 110 y 120.

“Ellos fueron muy claros. Me dicen: el precio va a subir porque la gasolina para traer el producto de México hasta acá subió. Es para cubrir los gastos de flete”, dijo Marto sobre su proveedor. “Y yo digo, sí, lo entiendo, porque yo lo estoy viviendo”.

Su food trailer se mueve todos los días y necesita una camioneta para trasladarlo. “Antes, 100 dólares de gasolina me alcanzaban para una semana. Ahora me alcanzan para dos días”, dijo.

Y aun así, no subió los precios. Mantiene cada taco a 4 dólares; ha decidido apostar a que la situación mejore pronto y, mientras tanto (mientras su restaurante móvil se hace conocido y la economía se estabiliza o se termina la guerra), Maíz y Amor casi funciona a pérdida.

Él mismo absorbe el costo “out of my pocket”. Es decir, de su propio bolsillo.

No gano nada, pero al menos pago las cuentas del food truck, pago el seguro”

Vladimir mato de maiz y amor, un nuevo food truck en asheville, nc.

Lo que lo sostiene es la familia. Su hijo lo ayuda y, a veces, le dice que no le pague. Su esposa trabaja dos días con él sin cobrar. “Cuando ellos se te ponen a la altura y te dicen ‘no te preocupes por mí ahorita’, eso lo agradezco mucho”, dijo Marto. “Pero yo sé que el negocio es negocio y tú tienes que pagar un sueldo”.

Marto no es el único que la está pasando mal en este contexto. Según su conocimiento, muchos otros dueños de food trucks en el área están aumentando los precios entre 1 y 3 dólares por producto. Además, algunos planean dejar de trabajar durante un par de meses, con la esperanza de que baje el precio de la gasolina y que la situación mejore.

El cronograma de Maiz y Amor puede chequearse a través de sus redes sociales: Instagram y Facebook.

Maíz y Amor: un food truck de cocina clásica mexicana que intenta salir adelante en Asheville, NC. Foto: Patricia Serrano.
Aunque los precios siguen cambiando, existen formas de ahorrar. En esta guía te explicamos cómo encontrar gasolina barata en Carolina del Norte y comparar precios en estaciones cerca de ti.

La situación en WNC

El aumento de la gasolina también afecta a los consumidores y, en consecuencia, a los negocios. Si antes gastabas 50 dólares en llenar el tanque y ahora gastas casi 100, esos 50 dólares extra que te quedaban para irte a comer unos tacos y una cerveza ya no están, concluyó el dueño y chef de Maiz y Amor.

Jenny Forero es la directora del Programa Latino para Negociantes de For Your Wealth, una organización que ofrece clases de negocios para emprendedores latinos en el oeste de Carolina del Norte.

Para Forero, el alza de la gasolina golpea especialmente a los negocios que recién arrancan. “Cuando están comenzando, no tienen ingresos ni tantas ventas como los ya establecidos”, explicó.

El problema, dijo Forero, es que el efecto es doble. Los clientes gastan menos porque la gasolina les come el presupuesto. Y, al mismo tiempo, los productos que los negocios necesitan para operar cuestan más porque el transporte es más caro.

“Los precios suben porque los camioneros que traen el producto de diferentes lugares cobran más. Todo está subiendo”, explicó.

Antes, dijo Forero, un negocio de comida podía vender 50 tacos al día y cubrir sus gastos. Lo que vendiera después de esos 50 era ganancia. “Pero ahora tienes que vender muchos más para poder ver esa ganancia. Se está trabajando más duro y las personas quizás no compren tanto. Es más riesgoso para los negocios”.

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El sur de Estados Unidos, la región más afectada

El alza de la gasolina no golpea a todos por igual. El sur de Estados Unidos es la región más afectada: sus habitantes pagarán un estimado de 4.200 millones de dólares adicionales al mes, casi la mitad de los 9.400 millones que cuesta al país entero el aumento, según un análisis del Instituto de Política Fiscal y Económica (ITEP, por sus siglas en inglés).

En el sur las distancias son más largas, el transporte público es escaso y la mayoría depende de su vehículo para todo.

Algunos legisladores han propuesto pausas fiscales en el impuesto a la gasolina para aliviar a los conductores. Pero según ITEP, ese ahorro casi no llega a quienes más lo necesitan: las familias que ganan menos de 53,000 dólares al año recibirían apenas 5 dólares al mes. Gran parte del beneficio termina en manos de la industria petrolera.

Después de la tormenta

Hace un año, el huracán Helene golpeó al oeste de Carolina del Norte. La comunidad latina respondió con algo más fuerte que la tormenta: solidaridad.

🎧 En este episodio, conoce cómo las organizaciones latinas transformaron la crisis en resiliencia.

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Patricia Serrano es una periodista bilingüe radicada en Asheville y miembro de Report for America. Cubre temas migratorios, políticos y sociales en el oeste de Carolina del Norte para Enlace Latino NC,...

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