Al igual que este verano, el calor extremo pegó fuerte en Carolina del Norte en 2023 cuando un grupo de trabajadores agrícolas decidió que ya era suficiente.

El 5 de septiembre de ese año, cobró la vida del trabajador agrícola José Arturo Gonzáles Mendoza, de 30 años, mientras trabajaba en la cosecha de batatas en Barnes Farming & Farm Pak, en el condado de Nash.

Su ausencia dejó algo más que tristeza y dolor, encendió una chispa de indignación y de buscar un solución

“Ahí entendimos que teníamos que organizarnos, que no podíamos seguir perdiendo vidas por el simple hecho de trabajar en el campo”, recordó María Mejía Pérez, de El Futuro Es Nuestro e integrante del Comité de Salud, a Enlace Latino NC.

“Elegir la vida antes que el trabajo”

María, indicó que la elección del grupo de trabajadores fue clara de un primer momento: “elegir la vida antes que el trabajo”.

“Entonces pidieron a la Asociación de Rancheros de Carolina del Norte un protocolo mínimo ante la ola de calor. Entre ellos, permitiera salir del campo sin miedo a perder el empleo, y que se garantizara el derecho de ir al médico.

“Muchas veces si dices que necesitas ver a un doctor, al día siguiente ya no tienes trabajo. Eso no puede ser”, dijo María;

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Conocer los síntomas

Sin respuesta al pedido de protocolo, y con las represalias latentes por ir al médico y quedarse sin trabajo, un grupo pequeño pequeño inició el Comité de Salud de El Futuro Es Nuestro.

“La intención es tener un trabajador en cada campo o rancho que esté capacitado en primeros auxilios y conozca qué hacer en caso de una emergencia”, mencionó María.

“Los doctores nos habían explicado: cuando el cuerpo deja de sudar, está colapsando. Pero en el campo, ese conocimiento casi no existía, señaló.

María, explicó, que cuando alguien se desmaya, los compañeros lo sacaban del ‘field’, lo llevan algún lugar con sombra y luego, cuando regresaban, “pueden ya estar muertos”.

“Por eso, el Comité de Saludi insiste en hablar de estos temas difíciles: reconocer señales, aplicar primeros auxilios para mantener al trabajador con vida hasta que llegue la ayuda y, sobre todo, no tener miedo de llamar al 911 aun si el ranchero no está presente”, afirmó.

También, María, mencionó que muchos trabajadores ya aprendiero que “sí pueden poner quejas ante Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) y no están solos.

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Un comité que crece

El Comité de Salud tiene alrededor de 60 miembros, repartidos en unos 50 ranchos.

“Algunos apenas han recibido la primera capacitación; otros ya saben aplicar primeros auxilios y llevando el mensaje de que el calor extremo es un desastre natural letal”, dijo María Mejía.

María, mencionó que el sueño es que en cada campo agrícola exista al menos un trabajador preparado para actuar en emergencias, y que nadie vuelva a morir por falta de información o por miedo.

“Este año fue terrible. Días de semana arriba de 100 grados y uno no se quiere imaginar lo que está la temperatura dentro del ‘field”, concluyó.

Después de la tormenta

Hace un año, el huracán Helene golpeó al oeste de Carolina del Norte. La comunidad latina respondió con algo más fuerte que la tormenta: solidaridad.

🎧 En este episodio, conoce cómo las organizaciones latinas transformaron la crisis en resiliencia.

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Emprendedor y cofundador de Enlace Latino NC. Periodista argentino con más de 20 premios nacionales de periodismo por la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas de los Estados Unidos (NAHP).

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