En el corazón de Gastonia, Carolina del Norte, un pequeño restaurante se ha convertido en mucho más que un negocio: es un espacio donde la comida, la cultura y la familia se entrelazan.
Casa Maya Café & Restaurant, fundado por la hondureña Nadia Casaca junto a su madre, Ligia Silva, y otros miembros de su familia, representa el espíritu emprendedor que define la Semana Nacional de la Pequeña Empresa.
“Somos hondureños”, dice Nadia con orgullo, mientras cuenta su historia de casi 15 años en Estados Unidos. Nadia contó a Enlace Latino NC que su camino no fue directo: vivió en Charlotte, luego en Florida y finalmente decidió regresar a una vida más tranquila en Gastonia, donde hace tres años comenzó esta nueva etapa.
Precisamente, la presencia de hondureños en Carolina del Norte es significativa y sigue siendo una de las comunidades centroamericanas de más rápido crecimiento en el estado.
Según el sitio ZipAtlas que compila datos actualizados del Censo, el American Community Survey y el Servicio de Rentas Internas (IRS), en este estado residen 40,707 hondureños, que se concentran principalmente en Charlotte (14,168), Durham (4,852) y Raleigh (1,837).

¿Cómo surgió este proyecto familiar?
La idea del restaurante surgió hace poco más de un año de manera inesperada. Una oportunidad encontrada en redes sociales —la venta del derecho a la llave de un local— se convirtió en el punto de partida de lo que hoy es Casa Maya. “Dijimos: ¿por qué no?”, recuerda Nadia. Así, entre conversaciones familiares y el deseo de emprender, nació el proyecto.
Aunque Nadia no tenía experiencia directa en cocina, su madre sí traía consigo años de tradición culinaria de Honduras, donde había manejado su propio comedor. “Ella decía que ya no más cocina… pero aquí estamos nuevamente”, comenta entre risas.
El nombre del restaurante no es casualidad. “Queríamos algo que reflejara nuestras raíces y el concepto de hogar”, explica Nadia.
Casa Maya hace referencia tanto a la calidez de un espacio familiar como a la herencia cultural de la civilización Maya, presente también en Honduras, especialmente en las ruinas de Copán. El lugar está decorado con artesanías de su país, creando una atmósfera que invita a sentirse “como en casa”, tal como lo dice su eslogan.
Relacionado: Pequeños negocios latinos impulsan la economía en Carolina del Norte

Sosteniéndose frente a los retos diarios
El negocio es, ante todo, un esfuerzo familiar. Aunque no ha estado exenta de retos, la convivencia diaria ha fortalecido sus lazos. “Es un proceso, hay días buenos y días malos, pero siempre llegamos a acuerdos”, afirma Nadia. Actualmente, son principalmente las mujeres —Nadia, su madre y su cuñada— quienes están al frente del restaurante día a día.
La respuesta de la comunidad ha sido positiva y diversa. Casa Maya recibe tanto a clientes latinos como a estadounidenses, quienes han acogido con entusiasmo los sabores centroamericanos.
“Muchos americanos vienen y les encanta la comida y nuestro café”, dice Nadia. El menú incluye platos tradicionales como frijoles, arroz, tortillas, pollo con tajadas y comidas caseras del día, lo que refleja una mezcla de tradición y cercanía.
Y quienes llegan temprano pueden empezar el día disfrutando de un exquisito café colombiano negro, latte o capuchino, “porque es el más suave”, dice Nadia, así como de una variedad de desayunos típicos.
A pesar de los desafíos económicos y del contexto migratorio, el restaurante ha logrado mantenerse. “Desde el primer día no hemos dejado de vender”, señala Nadia, destacando la constancia como clave para el crecimiento.
Por emprendedoras como Nadia y Ligia, durante la Semana Nacional de la Pequeña Empresa, que finalizó el 9 de mayo, Aquí El Movimiento de Responsabilidad lanzó la campaña: “Compra Latino. Construye comunidad. Construye América”.
Esta es una campaña nacional en redes sociales para potenciar el poder, la resiliencia y el impacto económico de las empresas propiedad de latinos en todos los Estados Unidos. La campaña hace un llamamiento a individuos, familias y comunidades para actuar directamente apoyando a los negocios latinos e invirtiendo en los barrios que sostienen.

Relacionado: Saluda Mexican Grill: el primer restaurante latino en un pequeño pueblo de montaña de Carolina del Norte
Una meta cumplida
Para Ligia, este negocio representa algo más profundo: una meta cumplida. “Me siento realizada al ver que mis hijos han logrado algo positivo”, dijo Ligia a Enlace Latino NC. Para ella, Casa Maya no solo es un restaurante, sino también una forma de dejar un legado de trabajo, independencia y esfuerzo.
Cada día comienza temprano y termina tarde, con largas jornadas de 8 de la mañana a 8 de la noche. Sin embargo, la motivación no falta. “Uno viene con la idea de que será un gran día”, comparte Ligia. “Queremos que el cliente se sienta como en su casa”.
Lo que comenzó como una oportunidad se ha convertido en un símbolo de perseverancia. Casa Maya es prueba de que, con esfuerzo y unidad familiar, el sueño de emprender puede echar raíces sólidas, incluso lejos del país de origen.
Para conocer la ubicación y el menú completo de Casa Maya Café & Restaurant, puede visitar su página de Facebook.



