Representantes republicanos presentaron una propuesta de ley con la intención de eliminar las iniciativas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) que operan dentro del gobierno estatal y el sector educativo de Carolina del Norte.
Si se aprueba el proyecto de ley HB 171 prohibiría la implementación de programas y oficinas de DEI en las agencias y universidad que reciben fondos públicos estatales.
El representante Republicano Brenden Jones propuso la medida argumentando que estas iniciativas a menudo promueven prácticas discriminatorias en las sesiones de capacitación.
“Los dólares de los contribuyentes deben financiar el mérito, no las agendas ‘woke’ y la política de identidad”, dijo Jones en la plataforma X.
La propuesta está en calendario para su discusión en el Comité Judicial de la Cámara de Representantes el martes 4 de marzo a la 1 p.m.
Esfuerzos que preceden el proyecto de ley
Esta medida estatal sigue una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump para eliminar la DEI en la fuerza laboral federal.
A nivel local, el Comisionado de Trabajo de Carolina del Norte, Luke Farley, decidió retirar la DEI de las evaluaciones de desempeño en su departamento.
También la Oficina del Auditor del Estado eliminó el DEI de sus políticas internas, incluyendo capacitación y requisitos de desempeño.
Dave Boliek, auditor estatal, argumentó que las iniciativas DEI contribuyen al aumento de la sospecha racial, fomentan actitudes prejuiciosas y promueven una vigilancia autoritaria.
Medida y justificación de los partidarios
La medida establece consecuencias extremas para las personas que violen las restricciones de esta propuesta.
Esto incluye la posibilidad de remoción del cargo, penalidades civiles, o incluso cargos criminales para los funcionarios públicos que aprueben o financien programas DEI.
Los partidarios de este proyecto de ley argumentan que estos programas favorecen desproporcionadamente a ciertos grupos de identidad sobre otros, creando aún más división.
Además, afirman que, al eliminar las iniciativas DEI, se adoptará un enfoque más basado en el mérito para la contratación y promoción.
Aseguran que esto garantizará que los individuos sean evaluados por sus calificaciones y habilidades, no por factores como raza, género u otras características de identidad.
“Este proyecto de ley defiende la igualdad de oportunidades y garantiza que el empleo y los contratos se basen en las calificaciones, no en cuotas”, dijo Jones.
Critican la propuesta y sus posibles implicaciones
Legisladores demócratas y líderes de organizaciones se unieron en una conferencia de prensa el 26 de febrero en contra de esta propuesta.
Argumentaron que la idea de que la diversidad, la equidad y la inclusión están en conflicto con el mérito es una falsa dicotomía; en realidad, se complementan y refuerzan mutuamente.

“Si quieres una sociedad verdaderamente igualitaria basada en quién es la mejor persona, entonces necesitas tener políticas inclusivas, necesitas tener políticas diversificadas”, dijo el senador Caleb Theodros, demócrata de Charlotte.
Implicaciones a largo plazo
Las restricciones a las instituciones educativas públicas generan dudas sobre las implicaciones a largo plazo.
Muchas universidades dependen de las iniciativas DEI para promover un ambiente inclusivo y equitativo.
Los críticos del proyecto de ley argumentan que este movimiento socavaría los esfuerzos para crear un ambiente más inclusivo para los grupos subrepresentados.
También que impondría restricciones a las instituciones que dependen de los programas DEI para promover la equidad y abordar las inequidades sistémicas.
“El proyecto de ley HB171 es una ley claramente inconstitucional que entra en conflicto directo con cada ley que hemos establecido para asegurar que los equilibrios de la justicia y la oportunidad se mantengan justos”, dijo la Dra. Javita Lee, directora de políticas de Advanced Carolina y coordinadora de ¨North Carolina Black and Brown Policy Network¨.
Lee enfatizó que, si se aprueba, las desigualdades persistirán a través de proyectos de ley como HB171, defendiendo los intereses de los ya favorecidos.
“Es imperativo que entendamos que no podemos lograr una meritocracia sin una oportunidad equitativa”, añadió Lee.



