El resurgimiento del sarampión en Carolina del Norte, una enfermedad que se consideraba prácticamente erradicada en el estado, preocupa a las autoridades sanitarias debido a una combinación de factores. En particular, destacan un brote activo en Carolina del Sur, la circulación del virus en espacios públicos y brechas en la cobertura vacunal en algunas comunidades.
Desde fines de 2025, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte (NCDHHS), ha confirmado casos de sarampión en distintos puntos del estado. Estos casos incluyen condados del oeste y del centro. Además, en su mayoría, los casos se registran entre personas no vacunadas o con estatus de vacunación desconocido.
Funcionarios de salud pública señalaron que varios de estos contagios están vinculados al brote de gran escala que afecta a Carolina del Sur y al tránsito frecuente entre ambos estados. Por ello, comprender cómo llegó el virus a Carolina del Norte y por qué puede propagarse con rapidez es clave para prevenir nuevos contagios.
Durante una conferencia de prensa, la Dra. Ellis Matheson, directora de Salud Pública del condado de Buncombe, advirtió: “Hay un incendio forestal ardiendo en Carolina del Sur y esas brasas pueden cruzar hacia Carolina del Norte”, en referencia al riesgo que representan las comunidades con baja inmunidad frente a un virus altamente contagioso.
El brote en Carolina del Sur
El foco de sarampión en Carolina del Sur, concentrado principalmente en el condado de Spartanburg, se mantiene como uno de los brotes más grandes del país. Hoy es el principal factor de riesgo para la aparición de casos en Carolina del Norte.
La cercanía geográfica es uno de los elementos clave. Además, Spartanburg se encuentra a unas 75 millas por carretera del condado de Buncombe. Esta es una distancia que muchas personas recorren habitualmente para el trabajo, la atención médica, la educación, las compras o las visitas familiares.
Autoridades sanitarias del oeste de Carolina del Norte confirmaron que varios de los casos detectados en el estado están vinculados a ese foco regional.
“Algunos de los casos que hemos tenido aquí en el condado de Buncombe están literalmente vinculados a casos de allá, en Carolina del Sur”
explicó Amparo Acosta Oviedo, directora de enfermería del condado de Buncombe, en entrevista con Enlace Latino NC
Acosta Oviedo también subrayó que el sarampión es una enfermedad extremadamente contagiosa y que eso la hace aun más peligrosa y propensa a su propagación.
Según explicó, los primeros síntomas pueden parecer una gripe común: “Puede comenzar como una leve gripa, con fiebre, tos y dolor de cabeza”, antes de que aparezca el sarpullido característico.

La enfermera advirtió que una persona puede transmitir el virus incluso sin saber que está enferma. “Las personas son contagiosas cuatro días antes y cuatro días después de que les aparecen los granos”, señaló.
Por ese motivo, insistió en que quienes presenten síntomas llamen antes de acudir a una clínica u hospital. Así, podrán evitar nuevos contagios en salas de espera y en espacios cerrados.
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¿Por qué Carolina del Norte es especialmente vulnerable?
El riesgo para Carolina del Norte no radica únicamente en la presencia de casos confirmados, sino en la combinación de alta movilidad regional (cercanía con el foco en Carolina del Sur) y en la naturaleza del virus:
El sarampión se transmite por el aire y puede permanecer activo hasta dos horas en un espacio cerrado después de que una persona infectada se retira. Por lo tanto, esto facilita la propagación incluso sin contacto directo.
Hasta el momento, el condado de Buncombe concentra la mayor cantidad de casos confirmados en el estado, pero no es el único afectado.
También se registraron casos y exposiciones en otros condados del oeste, como Polk y Rutherford, y en zonas del centro del estado, como Mecklenburg y Cabarrus.
El denominador común es que todos estos condados se encuentran a menos de 100 millas del foco principal del brote en Spartanburg. Por lo tanto, esto refuerza el carácter regional de la transmisión.
Condados afectados y riesgo de exposición pública
Según el NCDHHS, se identificaron exposiciones en cinco condados: Buncombe, Polk y Rutherford, en el oeste del estado, y Mecklenburg y Cabarrus, en el centro de Carolina del Norte.
En varios de estos casos, las exposiciones ocurrieron en supermercados, escuelas, hospitales y centros comunitarios. Son espacios de alta circulación en los que el virus puede propagarse con facilidad. Todos los sitios donde hubo exposición pueden consultarse en North Carolina Measels Metric.
Sin embargo, es importante aclarar que haber estado en uno de estos lugares no implica necesariamente que una persona se haya contagiado. Pero sí debe estar atenta a la aparición de síntomas como fiebre alta, tos, congestión, ojos rojos o sarpullido.
Además, en caso de presentar síntomas, las personas deben llamar por teléfono y avisar antes de dirigirse a un centro de salud. Es fundamental para que se tomen las medidas de precaución necesarias y se eviten nuevos contagios.
Casos confirmados y expansión del brote en Carolina del Norte
Desde fines de enero, autoridades sanitarias de Carolina del Norte han ido confirmando casos de sarampión en distintos condados del oeste y del centro del estado.

Hasta el momento, el Departamento de Salud y Servicios Humanos del estado reportó 14 casos confirmados, en su mayoría en personas no vacunadas.
En el condado de Mecklenburg, Salud Pública confirmó tres casos —dos anunciados el 23 de enero y uno adicional el 27—. Estos incluyen a un adulto y a dos niños sin vacunarse.
“Aunque tenemos una cobertura vacunal sólida en el condado, seguimos viendo lo rápido que puede propagarse el sarampión con el aumento de los casos en las Carolinas”, señaló la Dra. Kimberly Scott, directora interina de Salud Pública del condado.
En el oeste del estado, Buncombe concentra la mayor cantidad de casos, con seis, mientras que Rutherford y Cabarrus han confirmado al menos un caso cada uno. Mientras tanto, el contexto regional suma presión.
En Carolina del Sur, el Departamento de Salud Pública reportó el 27 de enero un total de 789 casos confirmados, incluidos 89 nuevos contagios en los días previos. Muchos de ellos están vinculados a escuelas del condado de Spartanburg, donde hay 557 personas en cuarentena y 20 en aislamiento.



