María Mejía Pérez es una líder comunitaria guatemalteca que ha dedicado su vida a defender los derechos laborales y organizar a los trabajadores.
Desde su llegada a Carolina del Norte en 2018, ha trabajado para empoderar a su comunidad y ayudar a los inmigrantes a adaptarse.
Actualmente labora con la organización de trabajadores agrícolas El Futuro Es Nuestro, donde su objetivo es “identificar y desarrollar líderes para que puedan tomar acción en su campo”, explicó a Enlace Latino NC.
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Líder sindical: de Guatemala a Estados Unidos
María creció en Guatemala durante una guerra civil que marcó su vida y su compromiso con la justicia social.
Tras un incidente en su trabajo en 1996, se convirtió en sindicalista, abogando por los derechos de sus compañeros. Debido a su labor sindical, visitó Estados Unidos en varias ocasiones antes de mudarse.
En 2006, fue arrestada al llegar a Houston, donde la acusaron de no tener una visa válida, a pesar de que sí la poseía. Ese mismo año, se vio obligada a solicitar asilo político debido a la represión contra los sindicalistas en su país.
“No pensaba quedarme en Estados Unidos, pero la vida me llevó por ese camino y, finalmente, apliqué para asilo político y gané mi caso”, recordó.
El proceso “fue muy difícil” por su desconocimiento del sistema, explicó. Pero gracias a sus conexiones como sindicalista, logró convertirse en ciudadana estadounidense.
Adaptación a Carolina del Norte
Antes de mudarse a Carolina del Norte en 2018, María vivió en Florida. Tras las elecciones que llevaron a cambios en la política local, las oportunidades comenzaron a escasear en ese estado.
“Las rentas son un poco más baratas aquí”, compartió María como una de las razones que la impulsaron a mudarse. Aunque también destacó que la canasta básica, especialmente las frutas y verduras, es más cara en comparación con Florida.
Asimismo, resaltó que aunque la comunidad latina ha crecido, aún hay secuelas de las redadas de 2007 que impactaron a muchas familias.
“Creo yo que no se ha recuperado 100% desde que hubo este es las redadas del 2007 que acabó con mucho de la gente de latina… no acabó, pero aseguró que muchos fueran para otros estados”, añadió.
Otro de sus desafíos fue aprender un nuevo idioma.
“Luché muchísimo porque cuando pensaba en inglés, solo me salía el Mam”, recuerdó, aludiendo a su lengua materna, el Mam, un idioma maya.
María vive en un área rural de Carolina del Norte, lo que complica aún más su objetivo de establecer lazos con otros guatemaltecos.
“Lastimosamente, como los espacios son muy limitados y no vivo en una ciudad es difícil. Si quiero hacer conexión con algún compañero, tiene que ser en la ciudad”, explicó
Sin embargo, ha encontrado un importante vínculo con el consulado guatemalteco, lo que le ha permitido ayudar a otros.
“Durante mis tres meses sin trabajo, estuve apoyando al consulado para ayudar a mi gente a registrarse y conocer un poco más”, contó con orgullo. “Organicé un día de jornadas de pasaportes en el consulado guatemalteco”.

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Labor en El Futuro es Nuestro
Desde abril de 2019, María se involucró con El Futuro Es Nuestro, una organización enfocada en trabajadores campesinos.
“Tuve que aprender desde cómo funcionan los trabajadores, las visas, los derechos; es completamente diferente que cualquier otro grupo”, explicó.
La labor de María se centra en varias áreas dentro de la organización, que se dividen en tres ramas principales: administrativa, legal y organizativa.
En particular, María se destaca en la parte organizativa, trabajando estrechamente con la mesa directiva y los trabajadores.
“Es fundamental identificar las habilidades de cada uno, ya que a menudo están listos para asumir responsabilidades, pero necesitan un empujón para dar el siguiente paso”, dijo Maria.
Por ejemplo, Maria mencionó una reciente campaña promoviendo la eliminación de planes de comida forzados. Ella identificó y desarrolló trabajadores agrícolas interesados en tomar acción en sus campos.
“Lo más que me apasiona de mi trabajo es estar todos los días con los trabajadores para hablar de sus derechos y después escuchar que ellos han puesto en práctica lo que aprendieron”, añadió.



