A lo largo de esta semana, grupos comunitarios, líderes religiosos y defensores de derechos civiles se movilizaron para oponerse a dos propuestas legislativas que consideran profundamente dañinas para las comunidades inmigrantes de Carolina del Norte.
Se trata de los proyectos SB 153 y HB 318, actualmente a la espera de la firma o veto del gobernador Josh Stein. El gobernador demócrata tiene hasta el viernes, 20 de junio, para tomar una decisión.
Estas dos medidas amplían la colaboración entre agencias del orden público estatales y alguaciles locales con agencias federales de inmigración. Además, permiten demandas a “ciudades santuario”, entre otras disposiciones.
Sus promotores, en su mayoría legisladores republicanos, afirman que son necesarias para mantener la seguridad y el orden público. Además de apoyar las acciones federales de deportación masiva.
Pero para líderes de la comunidad inmigrante, estas propuestas no promueven la seguridad, sino el miedo, la discriminación y la desconfianza en las fuerzas del orden público.
¿De qué tratan las medidas?: Asamblea de Carolina del Norte aprueba dos proyectos de ley considerados antiinmigrantes
Frente a la residencia del gobernador: unidad en la diversidad
Las movilizaciones esta semana comenzaron con una conferencia de prensa el martes frente a la residencia del gobernador Stein. Los activistas de diversas comunidades pidieron el veto de las propuestas consideradas antiinmigrantes.
“Hoy no fue sólo la comunidad latina la que pidió el veto, sino una coalición amplia de trabajadores y líderes de distintos sectores”, dijo Iliana Santillán , a Enlace Latino NC.
Santillán subrayó que “la unión hace la fuerza”. Aclaró que este no es un problema exclusivo de un grupo, sino un asunto que afecta a todo el estado.

Eliazar Posada, director ejecutivo de Equality NC, una organización estatal que defiende los derechos LGBTQ+ enfatizó la importancia de la solidaridad entre comunidades.
“Es nuestro deber unirnos a nuestros líderes en el área de inmigración para pelear estas dos propuestas”, indicó a Enlace Latino NC.
Posada, también concejal de la ciudad de Carrboro, firmó una carta junto a 16 lideres electos latinos dirigida al gobernador Stein pidiendo el veto.
Líderes religiosos advierten sobre discriminación y miedo
Durante una conferencia en la Asamblea General, líderes religiosos y la representante demócrata Maria Cervania, del condado de Wake, reforzaron el pedido al gobernador.
“No se trata de seguridad pública, sino de miedo”, dijo Cervania, en la conferencia de prensa el viernes en la mañana.
“Estas forman parte de un patrón preocupante de utilizar a personas vulnerables como objetivos políticos. Al hacerlo, estamos separando familias, debilitando nuestros sistemas de servicios públicos y poniendo en riesgo a todos nosotros, no solo a la comunidad latina, sino a cada habitante de Carolina del Norte”, añadió.
El reverendo Ricardo Correa, director estatal de la National Hispanic Pastors Alliance, advirtió que las propuestas no solo afectan a personas indocumentadas.
“Estas leyes promueven la división, no la unidad. Le dicen a las familias latinas que no pertenecen, incluso cuando llevan cuatro generaciones aquí. Esto no representa lo que somos como estado”
reverendo Ricardo Correa
Correa citó una investigación de Enlace Latino NC que demuestra que del 2019 al 2024 las detenciones de tráfico regulatorias a latinos aumentaron un 70%, mientras que disminuyeron para los otros grupos étnicos.

El pastor José Ayola alertó sobre el impacto que el temor tendría en la seguridad pública.
“Imaginen a una madre que no llama al 911 por miedo a ICE. Estas leyes rompen la confianza entre comunidad y policía”, dijo Ayola.
Segunda protesta frente a la residencia del gobernador
El miércoles en la tarde, una nueva protesta se realizó frente a la residencia del gobernador, reiterando el llamado a vetar SB 153 y HB 318.
Decenas de manifestantes insistieron en la necesidad de unidad y solidaridad para proteger a las comunidades inmigrantes.
Durante la acción, firmaron cartas en una caja que fue entregada al personal del gobernador Josh Stein como muestra del rechazo ciudadano a estas medidas.

Además, entregaron una carta firmada por 130 educadores en la que advierten sobre el impacto negativo que estas políticas tendrían en el bienestar emocional y académico de niños en hogares inmigrantes.
La carta fue firmada por maestros, directores, miembros de juntas escolares e incluso un superintendente de escuelas públicas y privadas.
“En la carta le cuentan lo difícil que es construir confianza con los estudiantes y sus familias en medio del miedo, y cómo estas leyes solo aumentarán esa incertidumbre y ansiedad en las escuelas”, dijo Fernando Martinez de Education Justice Alliance, a Enlace Latino NC.
Es la segunda carta entregada al personal del gobernador Stein desde que las medidas fueron aprobadas por la Asamblea General. El gobernador demócrata aún no ha hecho pública su posición sobre las propuestas.

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¿Qué ocurre si el gobernador veta las propuestas?
Si el gobernador Stein veta alguno de los proyectos, la Asamblea General debe votar para mantener o anular el veto.
Los legisladores requieren una mayoría de tres quintos (60%) en ambas cámaras para anular el veto del gobernador.
En la Cámara de Representantes, con 120 miembros, se necesitan 72 votos para anularlo. En el Senado, con 50 miembros, necesitarían 30 votos.
Según la composición actual, los republicanos necesitarían al menos un voto demócrata en la Cámara de Representantes, si todos los legisladores están presentes, para anular un veto.
La representante Carla Cunningham, demócrata de Mecklenburg, votó a favor de HB 318 y en contra de SB 153. Esto aumenta la posibilidad de que HB 318 sea ley aún si es vetada.
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