Cada vez es más común entre la comunidad latina el uso de aplicaciones de gestión de dinero para pagar servicios, dividir pagos entre familia y amigos, o devolver gastos a otras personas. Aplicaciones como Zelle, Cash App y Venmo son de las más usadas, pero no las únicas, y como todo lo que implica intercambio de dinero también conllevan riesgos.
Un estudio del Centro de Investigaciones Pew encontró que los adultos hispanos que usan estas plataformas tienen el doble de probabilidades que los blancos de haber enviado dinero y descubrir después que era una estafa.
A nivel nacional, la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) recibió en 2024 más de 90,000 reportes de fraude vinculados a aplicaciones de pago, casi el doble que el año anterior, con pérdidas que superaron los 390 millones de dólares.
En este artículo de Enlace Latino NC te contamos cómo usar este tipo de aplicaciones sin poner en riesgo la seguridad digital bancaria y sin caer en estafas virtuales.
¿Qué son las apps de dinero virtual?
Son aplicaciones que permiten enviar y recibir dinero desde el celular, sin usar efectivo ni ir al banco. La transferencia se hace en segundos y, entre personas, suele ser gratis.
Aunque cumplen la misma función, no todas operan igual:
Zelle está conectada directamente a la cuenta bancaria del usuario y la mayoría de los bancos del país la ofrecen dentro de su propia aplicación. Cash App y Venmo, en cambio, funcionan como una billetera digital: el dinero queda guardado dentro de la app hasta que el usuario lo pasa a su banco.
Otras opciones de uso frecuente son PayPal, una de las más antiguas y dueña de Venmo, y Apple Cash, que funciona solo entre usuarios de iPhone.
¿Cómo usarlas de manera segura?
La regla más importante es simple: tratar estas aplicaciones como si fueran efectivo. Una vez enviado el dinero, en la mayoría de los casos no se puede recuperar.
Estas son las recomendaciones de la FTC y de organizaciones de defensa del consumidor:
Enviar dinero solo a personas conocidas. Las apps están pensadas para mover dinero entre familia y amigos, no para pagar a desconocidos. Si alguien que no se conoce pide cobrar por este medio, conviene desconfiar.
Verificar el destinatario antes de enviar. Confirmar dos veces el nombre de usuario, número de teléfono o correo. Un solo dígito equivocado y el dinero llega a otra persona. Recuperarlo es casi imposible.
Activar la verificación en dos pasos. Esta función pide un código adicional cada vez que alguien intenta entrar a la cuenta. Se activa desde la configuración de cada aplicación.
Usar PIN o huella digital. Configurar la app para que pida una contraseña, PIN o huella antes de enviar dinero. Así, si el celular se pierde o lo roban, nadie puede mover fondos sin autorización.
No dejar saldos grandes dentro de la app. El dinero guardado en Cash App o Venmo no siempre tiene la misma protección que en una cuenta bancaria. Conviene transferirlo al banco con frecuencia.
Evitar el Wi-Fi público. Las redes abiertas de cafés, aeropuertos o centros comerciales son fáciles de interceptar. Mejor usar datos móviles al hacer transacciones.

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¿Cuáles son las estafas más comunes?
Las estafas con apps de pago crecen año a año y suelen repetir los mismos patrones. Conocerlos ayuda a detectarlas antes de enviar el dinero.
- Falsos vendedores. Alguien ofrece un producto o servicio por internet a buen precio y pide el pago por adelantado a través de la app. Una vez recibido el dinero, desaparece. Nunca llega el producto.
- Mensajes de un supuesto familiar o amigo en apuros. Llega un mensaje de un número desconocido que dice ser un pariente o amigo cercano que necesita dinero con urgencia. Antes de enviar, desconfía. Conviene llamar a esa persona al número que ya se tiene guardado para confirmar.
- Llamadas del falso banco. El estafador se hace pasar por un empleado del banco y avisa de un supuesto problema en la cuenta. Pide enviar dinero o compartir un código de verificación para “proteger” los fondos. Ningún banco pide eso. Ante la duda, cortar y llamar al número oficial que aparece al dorso de la tarjeta.
- Premios y sorteos falsos. Mensajes que avisan de un premio ganado y piden pagar una “tarifa” para reclamarlo. Si hay que pagar para recibir un premio, no es un premio.
- Promesas de reembolso en redes sociales. En el último año circularon en TikTok y otras redes videos que aseguran que la Oficina de Protección Financiera del Consumidor entrega dinero a quienes fueron estafados en Zelle o Cash App si llenan un formulario. Es falso. Esta oficina no entrega pagos por ese medio.
Otro recurso: Cómo reconocer y evitar las estafas de phishing de la Comisión Federal de Comercio – Consejos para Consumidores.
¿Qué hacer si caíste en una estafa?
Actuar rápido aumenta las posibilidades, aunque pocas, de recuperar el dinero. Estos son los pasos recomendados:
- Reportar el fraude dentro de la aplicación. Cada app tiene una sección de soporte donde se puede denunciar la transacción.
- Llamar al banco. Si la app está conectada a la cuenta bancaria, avisar al banco de inmediato. En algunos casos, el banco puede bloquear nuevas transferencias.
- Cambiar la contraseña de la app y de la cuenta de correo asociada.
- Reportar la estafa a la FTC en ReportFraud.ftc.gov. El sitio tiene versión en español.
- Guardar capturas de pantalla de los mensajes, montos y fechas. Esa información sirve para cualquier reclamo posterior.
Las aplicaciones de dinero virtual son una herramienta práctica que llegó para quedarse. Usarlas con atención y conocer las trampas más comunes es la mejor forma de aprovechar su comodidad sin perder dinero ni caer en estafas.



