El cáncer testicular es poco frecuente, pero afecta sobre todo a hombres jóvenes y puede avanzar rápidamente si no se detecta a tiempo.

Según la American Cancer Society, se estima que en 2025 se diagnosticarán 9,720 nuevos casos en Estados Unidos, y se registrarán unas 600 muertes por esta causa.
Aunque la cifra de fallecimientos es baja en comparación con otros tipos de cáncer, la organización advierte que “la tasa de incidencia ha aumentado durante varias décadas, principalmente en los casos de seminomas” y que aún no se conocen las causas exactas de esta tendencia.
A diferencia de otros cánceres, el testicular tiene una alta tasa de curación si se detecta a tiempo.
De hecho, el riesgo de que un hombre muera por esta enfermedad a lo largo de su vida es de aproximadamente 1 en 5,000, mientras que la probabilidad de desarrollarlo es de 1 en cada 250 hombres.
El diagnóstico suele ocurrir alrededor de los 33 años, aunque también puede presentarse en adolescentes o en hombres mayores de 55, informa la American Cancer Society.
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Pero, ¿qué es el cáncer testicular?
El cáncer testicular se origina cuando ciertas células dentro de los testículos comienzan a multiplicarse de manera anormal y descontrolada. Los testículos, ubicados en el escroto, son glándulas del sistema reproductor masculino encargadas de producir espermatozoides y testosterona.
La mayoría de los tumores que se desarrollan en esta zona surgen a partir de las células germinales, que son las que generan los espermatozoides.
Existen dos grandes tipos: los seminomas, que suelen avanzar de forma más lenta, y los no seminomas, que pueden crecer y diseminarse más rápidamente.
Esta clasificación es clave porque determina tanto el tipo de tratamiento como el pronóstico.
En algunos casos, los tumores combinan ambos tipos celulares. Conocer su origen permite a los médicos elegir con mayor precisión las terapias más efectivas para cada paciente, según informa la American Cancer Society.
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¿Cómo afecta a los hombres latinos?
Aunque históricamente el cáncer testicular ha sido más común entre hombres blancos no hispanos, diversos estudios revelan que la brecha se está cerrando.
Según una investigación publicada en Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, entre 2001 y 2016 la incidencia de tumores de células germinales (la forma más común de cáncer testicular) aumentó de forma sostenida en todos los grupos raciales y étnicos, siendo los hombres hispanos el segundo grupo con mayor incremento anual , después de los hombres asiáticos e isleños del Pacífico.
“El aumento puede estar vinculado a problemas más amplios en la salud reproductiva masculina, aunque las causas aún no están claras”, explicó Armen Ghazarian, investigador del Instituto Nacional del Cáncer y autor principal del estudio.
Los datos indican que este crecimiento se dio en todas las regiones del país donde se analizó a la población hispana, especialmente en el oeste de Estados Unidos.
“La idea de que este cáncer solo afecta a hombres de ascendencia europea ya no refleja la realidad”, agregó Katherine McGlynn, coautora del estudio.
Para los expertos, seguir de cerca esta tendencia es clave para identificar factores de riesgo ambientales o genéticos que puedan estar afectando a las comunidades latinas.
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¿Por qué se conmemora en abril el cáncer testicular?
Abril es el Mes de la Concientización sobre el Cáncer Testicular, una campaña que busca visibilizar esta enfermedad, promover el autoexamen y mejorar el acceso al diagnóstico precoz.
Aunque es uno de los cánceres con mayor tasa de curación, su pronóstico depende en gran medida de la detección temprana.
Los síntomas más comunes incluyen un bulto o hinchazón en uno de los testículos, dolor sordo en la ingle o el abdomen, y sensación de pesadez en el escroto.
Ante cualquiera de estas señales, se recomienda consultar a un médico lo antes posible, incluso si no hay dolor. El autoexamen regular, especialmente entre los 15 y 35 años, es una herramienta clave para identificar cambios a tiempo.



