En Carolina del Norte, cientos de personas —en su mayoría con ciudadanía estadounidense— participan desde hace años en redes de verificación comunitaria que observan y documentan operativos migratorios. Son voluntarios entrenados para confirmar la presencia de agentes federales, registrar lo que ocurre y comunicar esa información, sin intervenir ni confrontar.
El trabajo se realiza en diversos contextos: barrios urbanos, comunidades pequeñas y zonas rurales. Se han sostenido en protocolos claros y en la idea de que la observación sirve de protección frente a posibles irregularidades de los agentes migratorios.
El asesinato de Renee Good, una verificadora comunitaria que documentaba un operativo migratorio en Minneapolis, alteró ese marco.
No porque el riesgo fuera desconocido, sino porque desplazó un límite que hasta ahora se percibía como improbable: ser atacado de forma letal por agentes del ICE mientras se documenta un operativo. Además, abrió nuevas preguntas entre quienes realizan este trabajo y las organizaciones que los acompañan: cómo impacta emocionalmente a los verificadores.
También, las preguntas surgen: cómo podría cambiar la forma de hacer este trabajo y cómo las organizaciones abordan la seguridad de quienes realizan verificación comunitaria en un contexto de creciente violencia migratoria.
El impacto en los verificadores comunitarios
Al día siguiente del asesinato de Renee Good en Minneapolis, Martha Hernández, coordinadora de la red de verificación comunitaria Radar Safe, recibió varios mensajes de personas que integran el programa en Carolina del Norte. Hernández compartió esos mensajes con Enlace Latino NC.
“Creo que son ellos quienes deben expresar cómo se sienten, porque son ellos quienes salen y se ponen en riesgo para hacer este trabajo por la comunidad”, afirmó Hernández. Por razones de seguridad, no publicaremos los nombres de los verificadores.
“Me siento profundamente perturbada y entristecida por lo que le ocurrió a Renee Good en Minnesota. Pero como verificadora, mi compromiso de servir a mi comunidad sigue siendo el mismo”, afirma uno de los mensajes.
“Ha quedado claro que ICE está dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias, por lo que siempre tendremos que mantenernos vigilantes”, destaca.
Otro de sus integrantes dijo que “la violencia que utiliza ICE contra nuestras comunidades es demasiado aterradora”, pero que —a pesar del miedo— mantiene su compromiso como verificador “porque ahora más que nunca se necesita gente dispuesta a hacer lo necesario para mantener informadas a nuestras comunidades”.

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Capacitación legal
La Red de Alerta Comunitaria Radar Safe opera en los condados de Wake y Durham y cuenta con 50 verificadores voluntarios, quienes reciben capacitación legal y acompañamiento durante los operativos para documentar la actuación de agentes federales.
Hernández señaló que el impacto del asesinato de Renee Good puso de relieve los riesgos que ya estaban presentes.
“Bajo este gobierno, no hay nada que garantice la seguridad. Estamos viendo que ciudadanos, gente blanca, están siendo atacados, acosados y agredidos. Entonces creemos que no hay nada que garantice que la comunidad y los ciudadanos puedan estar seguros”, indicó.
La importancia de continuar con el trabajo
“Lo que acaba de pasar en Minneapolis es un ejemplo de por qué existen estos programas comunitarios de observancia”, afirmó a Enlace Latino NC Kelly Morales, codirectora de Siembra NC, la organización que cuenta con la mayor cantidad de verificadores en el estado.
Tan solo en 2025 entrenaron a 5 mil verificadores comunitarios en el programa “Cuidando el Camino“, una red estatal que verifica la presencia de agentes migratorios en todo el estado.
Para Morales, estar allí es fundamental. “Si eso es lo que hacen cuando estamos, imagínate lo que harían cuando no estamos vigilando”, dijo en relación con los videos de las personas que presenciaron la actuación migratoria que acabó con la vida de la verificadora.
“Es muy importante tener en cuenta que todo esto confirma lo que ya sabíamos: que esta agencia cree que no tiene que rendir cuentas a nadie“, aseguró.
Para Morales, el asesinato de Renee Good no es un hecho aislado, sino la confirmación de un patrón de impunidad.
Una impunidad que Siembra NC denuncia “no solo se ha manifestado de la forma que vimos en Minneapolis, sino que también la hemos visto en al menos 32 personas que han fallecido mientras estaban bajo custodia de migración” (en 2025).
Morales sostuvo que la presencia de observadores comunitarios cumple una función concreta en ese contexto. “El hecho de que haya testigos nos permite ahora exigir rendición de cuentas”, explicó. “Eso es lo que hacemos cuando estamos ahí”.

¿Cómo seguir después de Renee Good?
Henderson Fuerza Activa cuenta con el grupo más pequeño de verificadores contactados para este artículo. Está conformado por 14 jóvenes verificadores comunitarios, en su mayoría ciudadanos estadounidenses: hijos, sobrinos o familiares de personas sin documentos que quieren proteger a sus familias y a la comunidad.
Desde 2017, el grupo responde a redadas migratorias y a acciones de las agencias federales en la ciudad de Henderson, en el condado de Vance, en el norte del estado.
“Claro que esto afecta a los muchachos (los verificadores comunitarios)”, dijo a Enlace Latino NC el coordinador del grupo, Antelmo Salazar.
“Dicen: ‘Mi pasión es defender a mi comunidad, pero ¿qué va a pasar si ellos rebasan esos límites y golpean, insultan o hasta matan?’”, explicó.
“Porque aunque su trabajo y su pasión es ayudar —por sus padres, por sus vecinos—, cuando pasan estas cosas ellos se preguntan hasta dónde vamos a llegar con esto. Si no tenemos apoyo, ¿qué va a pasar? ¿Van a matarnos ?”
Antelmo salazar, henderson fuerza activa
“Ellos preguntan y preguntan. Dicen: ‘¿cuelgo la toalla?”, relató Salazar, y agregó que están en una posición compleja porque también sienten que deben seguir con este trabajo porque “están sus padres de por medio”.
En ese contexto, explicó Salazar, los jóvenes comenzaron a preguntarse: “¿Qué debemos hacer de manera más estratégica y con quién debemos contar para proceder en un caso como el de Minneapolis?”.
“Pudo haber ocurrido en Charlotte”
“Lo que ocurrió en Minneapolis pudo haber ocurrido aquí en Charlotte. Vimos en varias ocasiones verificadores que trabajaban con nosotros que fueron acorralados por agentes de CBP, amenazados con armas y atacados verbalmente. Esa misma actividad se vio aquí, localmente”.
Quien lo dice es Stefania Arteaga, codirectora ejecutiva de Carolina Migrant Network. La organización coordina la campaña Amigos en Resistencia, que entrena a personas con ciudadanía para documentar y verificar acciones de ICE y de la Patrulla Fronteriza.
En la ciudad de Charlotte, el programa cuenta con más de 700 personas entrenadas.
“Como muchos padres, maestros y personas de la comunidad, ella tomó medidas por la justicia y para apoyar a otros miembros de la comunidad y fue asesinada”, dijo Arteaga en una entrevista con Enlace Latino NC sobre el caso de Renee Good.
Para ella, su muerte confirma que “la actividad de la Patrulla Fronteriza es estratégica para causar miedo y destruir a nuestras comunidades, pero también para limitar este tipo de trabajo”.
En el caso de los voluntarios de Carolina Migrant Network, Arteaga explicó que sí hay miedo en la comunidad de verificadores, pero que también, y sobre todo, “muchas personas están viendo lo que ocurrió y tienen ganas de tomar acción”.
“Esto también está levantando las conciencias del público estadounidense que quizás no ha sido directamente impactado por el sistema migratorio, pero está viendo las injusticias que se están cometiendo”
afirmó arteaga de carolina migrant network.
“Nunca nos imaginamos algo así”
“Lo que pasó nos ha impactado de una manera que yo, hasta este momento, no había visto”, dijo una de las personas que coordina una organización de apoyo a personas inmigrantes del oeste de Carolina del Norte, quien pidió no ser identificada por razones de seguridad.
En total, unos 170 verificadores comunitarios forman parte de la red de esta organización, que cubre, sobre todo, los condados de Buncombe y Henderson.
“Nos hemos sentido abrumados. El impacto ha sido fuerte aquí, no solo para los verificadores, sino también para las familias latinas, porque esa no es la manera en que un ser humano tiene que morir”.
La fuente explicó a Enlace Latino NC que en los entrenamientos para verificadores se trabajan escenarios complejos de interacción con agentes. Sin embargo, lo ocurrido en Minneapolis superó cualquier previsión: “Esto es algo que nunca habíamos pensado que podía llegar a este extremo. Nunca habíamos llegado a imaginar algo así”.
A partir de ahora, afirmó, priorizarán aun más el cuidado. “Decimos que son los ojos y oídos de la comunidad, pero también tenemos que cuidarlos”, dijo. “Tenemos que cuidar a las personas que hacen este trabajo”.
Los pasos a seguir para la verificación comunitaria en Carolina del Norte
Tras el asesinato de Renee Good, las organizaciones consultadas describen procesos distintos, pero coinciden en una idea central: detenerse, revisar y cuidar a quienes realizan la verificación.
En Siembra NC, la respuesta pasa por sostener y reforzar los programas de observación. Kelly Morales explicó que el trabajo continúa a través de entrenamientos y brigadas comunitarias, con énfasis en la observación no violenta y en el acompañamiento colectivo. La organización mantiene sus programas de capacitación y sus espacios para procesar el impacto emocional entre los voluntarios.

En Carolina Migrant Network, el foco está puesto en la evaluación del contexto y en la protección. “Nuestro equipo está evaluando todas las situaciones”, dijo Stefania Arteaga. La organización revisa protocolos, refuerza los entrenamientos con abogados sobre derechos constitucionales y mantiene la recomendación de no acudir solos a verificaciones y de hacerlo siempre con respaldo.
En Wake, Durham y Henderson
En Radar Safe, que opera en los condados de Wake y Durham, la prioridad sigue siendo la seguridad de los verificadores. Martha Hernández señaló que el programa continúa con capacitaciones legales obligatorias y con el mensaje de que nadie debe acudir a documentar operativos sin entrenamiento previo. La organización insiste en que la seguridad de los voluntarios está por encima de cualquier registro.
En Henderson Fuerza Activa, el próximo paso será colectivo. “Nos vamos a reunir”, dijo Antelmo Salazar. El grupo planea volver a sentarse para discutir cómo seguir y con quién contar, antes de tomar decisiones sobre futuras verificaciones.
En el oeste de Carolina del Norte, la organización comunitaria que pidió no ser identificada señaló que el caso obliga a considerar nuevos protocolos. Entre ellos, reiterar la recomendación de retirarse ante provocaciones y revisar las reglas internas. También destacaron: “Es un trabajo para el que se necesita valor y amor. Y también se necesita entender que, si alguien decide dar un paso atrás, eso se respeta”.



