La administración Trump ha puesto en marcha un nuevo mecanismo que incrementa la vigilancia en los aeropuertos y eleva el riesgo de detenciones para personas inmigrantes que viajan en avión dentro de Estados Unidos, según reveló The New York Times.
De acuerdo con el reporte, la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) en Estados Unidos, desde marzo, y casi a diario, ha estado enviando a la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) archivos que incluyen fotografías de la persona con una orden de deportación, así como información de vuelos que ICE utiliza para detener a las personas antes de que aborden.
Aplicación migratoria
Aunque funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional aseguran que se trata de una práctica antigua, la evidencia muestra un giro claro hacia el uso de la infraestructura de seguridad aeroportuaria para fines de aplicación migratoria, algo que antes no se había hecho a esta escala.
Documentos obtenidos por The New York Times muestran que el programa llevó al arresto de Any Lucía López Belloza, la estudiante universitaria detenida en el Aeropuerto Logan de Boston el 20 de noviembre y deportada a Honduras dos días después.
Un exfuncionario de ICE dijo que el 75 por ciento de los casos en su región en los que los nombres eran señalados por el programa terminaron en arrestos.
TSA comparte la información ICE
De acuerdo con el Times, con lista de viajeros que pasarán por los aeropuertos. ICE puede entonces compararla con su propia base de datos de personas sujetas a deportación y enviar agentes al aeropuerto para detenerlas.
Regularmente, las aerolíneas comparten información de pasajeros con la T.S.A. para compararla con bases de datos de seguridad nacional, como listas de vigilancia de terrorismo.
Sin embargo, la agencia no solía involucrarse en asuntos criminales o de inmigración dentro del país.
Un exfuncionario explicó que existía preocupación de que hacer cumplir leyes migratorias en aeropuertos pudiera desviar recursos de la seguridad y generar mayores tiempos de espera para los viajeros.
¿Qué dicen los abogados de inmigración?
Abogados de inmigración coinciden en que viajar en avión dentro del país representa un riesgo no solo para quienes tienen una orden de deportación, sino también para las personas que no poseen estatus migratorio, lo que podría resultar en un arresto.
Además, especialistas advierten que incluso quienes cuentan con permiso de trabajo o tienen un caso de asilo pendiente podrían ser detenidos, una tendencia que —señalan— ya se refleja en los operativos que las autoridades están realizando en las calles.
¿Qué significa
1. Aumenta el riesgo de detenciones en aeropuertos, incluso en vuelos domésticos
Viajar para visitar a familiares o realizar trámites ahora implica un riesgo adicional.
Este programa convierte los aeropuertos —lugares tradicionalmente asociados a revisión de seguridad, no a detenciones migratorias— en puntos de arresto para ICE.
2. La medida puede generar miedo y desconfianza en servicios públicos
Para muchas familias, viajar dentro del país era una actividad relativamente segura.
Ahora, el uso de información personal de pasajeros con fines migratorios provoca mayor temor y retraimiento en comunidades que ya enfrentan barreras para acceder a servicios.
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¿Qué dicen las autoridades?
Funcionarios del DHS aseguran que esta política es parte de “restaurar la seguridad” y evitar que personas indocumentadas viajen sin identificación.
Sin embargo, organizaciones de derechos civiles argumentan que esta práctica convierte a la TSA en una herramienta de deportación, alejándose de su misión principal de seguridad aérea.



