Un agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos hace señas a un automóvil mientras realiza operaciones de control migratorio, el jueves 5 de febrero de 2026, en Minneapolis. (Foto AP/Ryan Murphy)

Aunque el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) no suele ser la primera agencia federal que viene a la mente cuando se habla de vigilancia, no debería descartarse.

Durante años, ICE ha llevado a cabo labores de vigilancia y recopilación de inteligencia como parte de sus esfuerzos de cumplimiento de leyes migratorias.

Ahora, con la aprobación del “Gran Hermoso Proyecto de Ley”, el verano pasado, ICE recibió un aumento de $75 millones para invertir y ampliar su repertorio de tecnologías de vigilancia.

Enlace Latino NC conversó con expertos en vigilancia para desglosar las tecnologías que la agencia federal usa actualmente y los mayores riesgos para las comunidades inmigrantes.

Tecnologías de reconocimiento facial

Una de las tecnologías en la parte superior del arsenal de ICE es el reconocimiento facial, con programas como Mobile Fortify y Clearview AI entre los más utilizados por los agentes federales en el terreno.

“Hay reportes de que esta aplicación, Mobile Fortify, está siendo utilizada por agentes en el campo para realizar escaneos de reconocimiento facial a personas con las que se encuentran durante paradas relacionadas con inmigración”, dijo Andrew Crocker, director de litigio sobre vigilancia en la Electronic Frontier Foundation (EFF), a Enlace Latino NC.

Crocker explicó que lo que hacen los agentes es tomar una foto del rostro de una persona a una distancia relativamente cercana para compararla con sus bases de datos e identificar a alguien y su estatus migratorio.

En cuanto a Clearview AI, un software de reconocimiento facial que compara fotos con imágenes extraídas de internet, Crocker dijo que es “una herramienta más antigua que ha existido durante varios años”.

“Según se ha reportado, utiliza fotos disponibles comercialmente o públicamente en lugar de bases de datos gubernamentales; esa es una gran distinción, y sabemos que existe un contrato importante entre Clearview y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés)”, dijo Crocker.

En septiembre pasado, una de las divisiones del DHS, Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, en inglés), firmó un contrato por $3.75 millones con Clearview AI para apoyar sus investigaciones e identificar a “víctimas y ofensores en casos de explotación sexual infantil y agresiones contra agentes del orden”.

Según Wired, la Patrulla Fronteriza (CBP, en inglés) también planea destinar $225,000 para obtener un año de acceso a Clearview AI.

Preocupaciones legales

Según Crocker, se sabe que estas tecnologías producen resultados inexactos, lo que puede representar riesgos significativos para comunidades inmigrantes.

Especialmente cuando las imágenes son de baja calidad, borrosas, oscurecidas o tomadas de lado, un reporte realizado por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología en el 2024 descubrió que las herramientas de reconocimiento facial pueden ser menos precisas.

“Se puede pensar en el riesgo de identificación errónea, creo que estos serían motivo de verdadera preocupación, independientemente de la tecnología utilizada para iniciar el proceso. Pero el hecho de que estén usando una tecnología notoriamente ineficaz e imprecisa realmente aumenta esas preocupaciones”, dijo Crocker.

Margaret Hu, profesora de derecho en William & Mary Law School, dijo a Enlace Latino NC que los sistemas de reconocimiento facial inexactos, pueden implicar protecciones otorgadas por la Primera, Cuarta y Quinta Enmiendas.

“Es importante examinar cómo esto puede afectar una reclamación bajo la Cuarta Enmienda y la Cláusula de Igual Protección de la Decimocuarta Enmienda”, explicó Hu.

“Todas las personas corren el riesgo de enfrentar consecuencias legales graves cuando los sistemas de identificación biométrica, como los sistemas de inteligencia artificial de reconocimiento facial, son inexactos y pueden potencialmente identificarnos de manera errónea”, agregó.

Sin embargo, son los inmigrantes indocumentados, personas con protecciones legales limitadas, los que quedan más vulnerables.

Lectores automatizados de matrículas

Esencialmente, los lectores automáticos de placas (ALPR, en inglés), son cámaras de alta velocidad que pueden colocarse en ubicaciones fijas, como postes de tráfico, patrullas policiales o postes de luz, para tomar fotografías de los vehículos de las personas y de sus placas.

Estas imágenes luego se almacenan en una base de datos a la que no solo tiene acceso la agencia policial que instala el sistema, sino también agencias en todo el país.

“Uno de los proveedores más grandes se llama Flock [Safety], y presta servicios a cientos de jurisdicciones en todo el país y tiene miles de cámaras instaladas a nivel nacional”, dijo Crocker.

“Dependiendo de cómo la ciudad que contrata a Flock haya configurado sus cámaras, esas bases de datos pueden ser accesibles para muchísimas agencias de seguridad en todo el país”, agregó.

ICE no tiene un contrato firmado con Flock Safety, sin embargo, según un reporte de 404 Media, la agencia federal no lo necesita para acceder a la base de datos.

Según los datos obtenidos por 404 Media, agencias de policía local en varias ciudades del país realizan búsquedas relacionadas con “inmigración” en el sistema de ALPR de Flock como parte de investigaciones de ICE.

Métodos de rastreo y vigilancia

Según Crocker, el propósito de los ALPR es rastrear los movimientos de las personas.

“Cuando las utilizan las fuerzas del orden, no se trata solo de una instantánea en el tiempo de dónde ha estado un vehículo, sino de la capacidad de rastrear ese vehículo, esa placa, a través de muchas cámaras diferentes, ya sea dentro de una jurisdicción que tiene cientos de cámaras en toda la ciudad, pero también a nivel nacional, ya que están interconectadas”, dijo.

En Carolina del Norte, 108 agencias policiales utilizan los ALPR, según el “Atlas de Vigilancia”, una base de datos de EFF.

La mayoría de los contratos entre las agencias policiales y Flock en Carolina del Norte establecen que los datos son almacenados durante 30 días, lo que según Crocker es mucho tiempo para retener este tipo de datos.

“Incluso un mes de datos te dirá mucho, la gente se mueve mucho”, dijo Crocker.

ICE no es la única agencia que utiliza estas tecnologías

Hu también señaló que ICE es solo una de las agencias dentro del DHS, y no la única que utiliza estas herramientas.

“Es esencial que el público entienda que algunas de estas tecnologías no son utilizadas únicamente por ICE, sino que se emplean en múltiples unidades dentro del DHS y también en agencias de seguridad estatales y locales, así como en agencias federales de aplicación de la ley”, explicó Hu.

Después de la tormenta

Hace un año, el huracán Helene golpeó al oeste de Carolina del Norte. La comunidad latina respondió con algo más fuerte que la tormenta: solidaridad.

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Reportera en Enlace Latino NC. Graduada con doble licenciatura en Ciencias Políticas y Comunicación por NC State University, con interés en el periodismo enfocado en la comunidad.

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